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2013-10-21

Mi Relato de Parto Normal

Y por qué también debes hacerlo...

Hola mamis!


Hoy vengo contar un poquito como fue mi primer parto normal y, por qué y como tomé esta decisión.  Mi intención mayor es mostrar que se puede tener un parto normal tranquilamente, mostrar que eso es lo mejor para la mama y el bebé, y porque también debes hacerlo.


Me asusto que acá en Paraguay casi nunca escucho que alguien tuvo a su, o sus bebés,  de parto normal. Para ser sincera escuche un relato de parto normal solamente 1 vez hasta hoy!! Y esta mami tuvo su segundo bebé y ya se fue por la cesárea tb!! L Y mira que ya conocí a todo tipo de madres, y sigo conociendo, ahora cumplidos 6 años viviendo aquí.


Como ya comenté en otros posts, Julia nació en Brasil, y realicé todo mi pre natal allá. En eso tuve la suerte de conocer a la obstetra que también cambio toda mi visión, hasta entonces ignorante, sobre poder tener a un bebé por parto normal. Fue en un día, en una de las primeras consultas. Ella vino a preguntarme como yo pensaba tener a mi bebé. Yo fui enfática: por cesárea! Muero de miedo de tener normal, le dije. Ella, en su experiencia de años ayudando a madres a poner en el mundo a sus bebés, escuchó y se calló. Me llevo a la salita al lado para chequear todo lo de costumbre. Y la mejor lección de mi vida empezó:


Obstetra: Carina, te acuerdas cuando te ibas al colegio y tenías que despertar tempraaaano, a veces estaba oscuro todavía. Tu habitación calentita, agradable y vos debajo de tu frazadita, toda cómoda. Y venia tu mamá a despertarte.


Obstetra: Imagínate la siguiente situación. Tu mamá viene, entra en tu habitación ya haciendo un enorme ruido al abrir la puerta, después va y abre la cortina con todo, prende la luz, te quita tu frazada calentita de encima y empieza a decirte, vamos, vamos, ya es hora de despertar!


 Iba a ser muy malo eso, verdad? Nada agradable despertar así de un sueño profundo.


Ahora imagínate así: tu mamá entra despacito, casi sin hacer ruido, se sienta a tu lado, empieza a cantarte una música, hacer un masaje por tu espalda o hacerte un cariño por la cabeza, mientras de a poco vas a ir despertando, despacio…hasta que abra tus ojos, te levantes y vayas a prepararte para el día que va venir.


Obstetra: Cual de las dos opciones preferirías?


Yo: Claro que la segunda Dra!


Obstetra: Pues bien, entonces imagínate también como que con la primera opción ya ibas a empezar tu día!


Con tu bebé es lo mismo…si marcamos el día y la hora en que el va nacer, lo estamos despertando como la primera opción. Y dar la bienvenida al mundo a un bebé así, no va a ser nada agradable para él.


Y así mamis, salí este día de la consulta con la cabeza abierta. No pude parar de pensar en esto por todo el día y las semanas siguientes hasta la próxima consulta. Cuando volvimos a hablar del tema, la doctora me explicó que hay varios tipos de partos normales, no necesariamente yo tendría que elegir por el natural, sin ninguna anestesia. Y desde este día yo estaba cierta de que ya sabía como Julia vendría al mundo.


Con 36 semanas, por una ecografía de control, detectaron que Julia estaba con bajo peso para la edad gestacional. Cuando la doctora me llamo para ir en su consultorio para al día siguiente de la eco, yo ya imaginaba que algo estaba pasando. Fue cuando ella me dijo que, si la bebé no estaba ganando peso suficiente en la panza, deberíamos de quitarla. Fue cuando yo sentí todo aquella expectativa de aguardar para entrar en trabajo de parto ir por agua abajo. Me acordé de todo que habláramos al comienzo, y no, yo no quería despertar del sueño de tener a mi hija de parto normal.


La obstetra me indicó inyecciones para madurar el pulmón durante toda la 36ª semana y también me envió para hacer diversas ecografías para controlar que todo estaba bien, caso necesitáramos hacer una cesárea. Julia ya estaba en posición para nacer.


Y al primer día de la 37ª semana, precisamente a las 24hs del 21/03/2013, se rompió la bolsa. Renacía en mi la esperanza del parto normal. Junté todas las cosas que ya estaban listas y nos fuimos a la maternidad. Ya entré en el sanatorio con muchas contracciones. Me llevaron a la sala de parto normal, donde pude quedarme en la bañera con agua caliente e hidromasaje, hasta tener toda la dilatación necesaria para poder tomar la analgesia. A las 7.39h de la mañana, de un viernes santo, nacía Julia de parto normal. Tome epidural y la doctora optó por hacer una episiotomía para facilitar la salida. Intervenciones estas, que pueden y hacen la diferencia al optar por un parto normal sin tanto sufrimiento.



 Yo aguardando las contracciones en la compañia de mi obstetra


Julia nació y ya vino a mis brazos, mamó por más de 1 hora. La pediatra la baño allí, en la sala de parto, a mi lado. Le dejo inmersa en el agua tibia por más de 30 minutos, con la intención de llevarle de vuelta al ambiente acuático al cual estaba acostumbrada dentro de mí. Ella se quedo sorprendentemente quieta, aprovechando cada instante de aquel momento. Todo era mágico.



 El equipo médico (obstetra, auxiliar, anestesista y pediatra) y la abuela


Lastimosamente por su bajo peso (2.100Kg 43 cm), tuvo que ir después a la UTI Neonatal y allá quedo por los 3 días que estuvimos en la maternidad. Gracias al parto normal, pude levantarme y bañarme pronto para poder ir verla y estar con ella todo el tiempo que quería.


Hoy veo, que todo el proceso de sentir las contracciones, me hicieron ir preparándome para la llegada de Julia. Cada contracción era saber que pronto mi hija estaría en mis brazos. Era poder ir despidiéndome de mi panza, que me acompaño por largos casi 9 meses. Era sentir la alegría de traer al mundo mi mayor y más querido regalo. Era tener en momentos reales la sensación de concretar el sueño del parto elegido.



 El papá


Fueron días de sentimientos intensos e inolvidables.


Mamis, yo apoyo y entiendo la elección de cada una, pero las palabras arriba describen mi experiencia con el parto normal, que no necesariamente tiene que ser natural, sin analgesia alguna. Como para mi todo fue muy especial y creo mucho que la tranquilidad de Julia, y mía tb,  después del nacimiento, siempre tuvo alguna ligación con el parto, me gustaría ahora detallar algunas cuestiones de por que también debes hacerlo:


- Bebés retirados de la panza por medio de una cesárea sin trabajo de parto, son mayores candidatos a sufrir de problemas respiratorios, lo que en muchos casos va obligar a que queden con la enfermería recibiendo oxigeno por muchas horas, o hasta mismo días, lejos de la madre.


- Durante el trabajo de parto y las contracciones, hay liberación de la hormona citosina, que tiene la función de contraer las células musculares uterinas. La citosina estimula la decida de la leche  y facilita su salida, contrayendo las células alrededor de las glándulas mamarias. O sea, el parto normal facilita la primera mamada, que ya puede ocurrir luego posterior al parto. Esto es muy benéfico para la lactancia en general, ya que el recién nacido tiene gran poder de succión en la primera media hora de vida.


- El pasaje del bebé por el canal vaginal facilita la expulsión del líquido pulmonar, por la nariz y la boca del bebé, debido a la presión de la caja torácica al momento de la expulsión.  Ya en la cesárea el bebé no recibe este beneficio de compresión torácica presentando algún grado de dificultad en establecer los primeros movimientos respiratorios.


- En condiciones normales, el parto normal permite que la mamá tenga su bebé en brazos luego posterior al nacimiento, favoreciendo a la estabilidad de la temperatura corporal del recién nacido.


- En el trabajo de parto, las contracciones del útero sobre el cuerpo del bebé estimula el sistema nervioso a activar diversos órganos.


- Durante el parto normal el bebé entra en contacto con varias bacterias de la madre, lo que estimularía su sistema inmunológico y promovería una mayor protección contra posibles alergias y contaminaciones hospitalarias.


Lo más importantes es verificar si la cesárea es realmente indicada para tu caso y, si por A o B motivos no se pueda optar por un parto normal, llevando en consideración la seguridad de la madre y el bebé, vale al menos poder intentar respectar el día que el bebé elija para nacer.


 


Saliendo de la maternidad


Con cariño,


Cari

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